Ruiz Monrabal: "UDPV volia el mateix estatut que el de bascos i catalans"
dilluns, 25 gener de 2010
L’advocat Vicent Ruiz Monrabal, que fou líder de la Unió
Democràtica del País Valencià i que va participar activament en el procés de
l’Estatut d’Autonomia, parla al diari Levante-EMV (24 gener 2010) sobre la
clandestinitat, la transició, el primer Estatut, els símbols, la llengua i la
“deslleialtat” de Suárez en presentar-se en 1977 a les eleccions: “Suárez se
comió el nacionalismo valenciano que aquí defendía la democracia cristiana de
UDPV, como CiU en Cataluña y el PNV en el País Vasco; por tradición democrática
no merecíamos perder”.
Pel seu interés
reproduïm algunes parts de l’entrevista (al final hi ha un enllaç per poder
accedir de forma completa a la informació del diari Levante-EMV).
«SUÁREZ
ACABÓ CON EL NACIONALISMO VALENCIANO AL PRESENTARSE A LAS ELECCIONES DEL 77 DE
FORMA DESLEAL»
Durante las
primeras elecciones democráticas en 1977 las encuestas en Valencia daban unos
resultados prometedores a los demócratacristianos, liderados por un abogado de
Sedaví, hijo de labradores, clandestino luchador durante el franquismo y férreo
defensor de la autonomía del País Valenciano: Vicente Ruiz Monrabal.
Sin
embargo, el fracaso electoral que sufrió la Unió Democràtica del País Valencià
(UDPV) provocó que abandonara el partido del que era secretario general para
militar en las filas de la UCD, donde fue diputado del Congreso de 1979 a 1982.
Pero si hubo una lucha para Ruiz Monrabal ésa fue la de la autonomía
valenciana. La defendió a capa y espada, y transigió por ella. Mientras, se
obligaba a sí mismo a hablar en castellano en los mítines para que no le
tacharan de «catalanista» durante una época convulsa, donde los valencianos
protagonizaron una batalla, en más de una ocasión «vergonzosa», para consensuar
l´Estatut d´Autonomía que todos ansiaban. Ya retirado de la política,tras
militar fugazmente en el PP, a sus 73 años, recibe a Levante-EMV en su despacho
para rememorar aquellos años en los que él formó parte viva de la historia del
pueblo valenciano.
LUCHA ANTIFRANQUISTA
«Nos
reuníamos cada mes en lugares clandestinos»
«Los grupos
organizados —PSOE, PCE, Junta Democrática, los liberales de Muñoz Peirats, y la
democracia cristiana de UDPV, de la que yo era secretario general— nos
reuníamos en lugares clandestinos y con mucha discreción porque estábamos muy
politizados. Del 72 al 75, nos reuníamos cada mes y aportábamos lo que
sacábamos de los sindicatos y de otras comunidades como Cataluña y el País
Vasco. No podíamos aceptar que desde Madrid nos dieran una democracia formal y
dejaran al pueblo valenciano sin autonomía».
[...]
PRIMERAS ELECCIONES
«Casi
todos creíamos que Suárez no se iba a presentar»
«Adolfo
Suárez convocó elecciones para el 15 de junio de 1977. Entonces nadie sabía, y
casi todos creíamos, que Suárez no se iba a presentar. Si él comparecía, la
desigualdad era manifiesta. Controlaba los medios de comunicación y todos los
días salía en televisión. A la democracia cristiana, las encuestas le daban un
porcentaje bastante alto (el 30%). Pero ya legalizado el PCE, el «borde» de
Suárez se tiró a la plataforma electoral, dijo que encabezaba la UCD y eso nos
quitó toda posibilidad de resultados electorales. Al aterrizar él de forma
desleal, se comió todo el electorado de centro derecha. Porque la España que
dejó Franco ya no era la gente pobretona del año 45. Sociológicamente eran
franquistas, pero deseaban el cambio democrático. Y votaron a Suárez para que
hubiera paz y transición política. Era un voto útil. Y así, Suárez se comió el
nacionalismo valenciano que aquí defendía la democracia cristiana de UDPV, como
CiU en Cataluña y el PNV en el País Vasco; por tradición democrática no
merecíamos perder. El PSOE, por su parte, se comió a Santiago Carrillo».
[...]
EL 23-F
«Yo
estaba allí y lo primero que pensé fue que era ETA»
«Suárez
había dimitido porque UCD se rompía. Creo que no dimitó por los cuarteles, sino
porque dentro de la UCD ya no le respetaban como se merecía. Con ese clima, se
aprovechan los golpistas e invaden el Congreso con gran sorpresa para todos. Yo
estaba allí y lo primero que pensé fue que era ETA, porque nos hicieron creer
un poco eso. La primera hora parecía que se estaban rebelando todas la
capitanías generales y dentro nos daba la impresión de que iban a triunfar. Yo
le dije al que tenía a mi lado: «Oye, yo he sido clandestino... ¿nos obligarán
a ir al monte?». Y cuando salimos todos, estaban los guardias civiles saludando
a los diputados. Yo me emocioné y todo. Después, el centro español demostró su
inteligencia: 10 millones de votos al PSOE para ver si sacaban a estos fachas,
militares y extrema derecha. Eso fue el instinto del pueblo. Si yo no hubiera
sido candidato del CDS también le hubiera votado».
LOS SÍMBOLOS
«Le dije
a Broseta que no apoyaba quitar el nombre de País Valencià»
«El
Estatuto de Benicàssim tenía sus problemas para la UCD. En la reunión de
Peñíscola, Manuel Broseta me pidió que defendiera las enmiendas sobre la
denominación de Reino de Valencia (en lugar de País Valencià) y la senyera con
franja azul (en lugar de la cuatribarrada). Yo le dije: ´Mira Manolo, voy a
defender la franja azul porque lo llevo haciendo desde que tenía 10 años, pero
yo no voy a defender que se quite País Valencià porque para mí, no es
catalanista. Para hacer una comunidad política de països catalans, el nombre de
cada trocito no tiene importancia. Hay una politización extrema´. Para mí, País
Valencià fue el nombre que sustituyó la necesidad de tener una denominación
común para las tres provincias. Además, País Valencià tiene una carga
autonomista muy importante. No era catalanista. ´Fer país´ era querer un
estatuto de autonomía».
APROBACIÓN DEL ESTATUT
«Me
llevé una traca al Congreso y me volví con ella a Valencia»
«Yo no
tenía peso en la UCD. Yo era como un intruso, aunque me respetaban mucho. En la
comisión constitucional donde yo defendí la bandera con franja azul, se aprobó
la denominación de Estatut del Reino de Valencia, que debía debatirse en el
pleno de las Cortes. Yo viajé en el avión con una traca y pedí permiso para
dispararla cuando se aprobara el estatuto. Pero, en la votación de la
denominación de Reino de Valencia, los socialdemócratas de Francisco Fernández
Ordoñez votaron en contra de ese artículo, y pusieron en ridículo a Fernando
Abril Martorell, a Emilio Attard y a todos nosotros. Yo me volví con la traca a
Valencia, muy cabreado, y el Estatuto regresó a la comisión constitucional.
Finalmente, se aprobó la denominación de Comunidad Valenciana, que a nadie le
gusta».
NACIONALISMO
«Sólo
Vicente González Lizondo representó a Valencia en Madrid»
«Valencia
no es nacionalista. Es tradicional y emotivamente nacionalista. Los valencianos
defendemos hasta el fondo los signos, los bienes, las costumbres y las
tradiciones valencianas. Y ahí hacemos frente a quien nos las quiera quitar.
Pero en la política... cada uno vota en Madrid a su correligionario. Es
inexplicable que en las Cortes Generales tengan representación los canarios,
los aragoneses, los andaluces... pero Valencia sólo ha tenido representación en
Madrid con UV y Vicente González Lizondo, pero porque hubo pacto con AP-PP. Un
partido autonomista valenciano, por él mismo, jamás ha tenido representación en
las Cortes, y eso expresa claramente que, cuando llega la hora de la verdad,
los valencianos votan a los partidos nacionales. Pero todo eso forma parte de
la historia. El castellano es la lengua culta, representa la unidad de
España... yo no critico eso, pero es la historia. No encuentras un arzobispo
que hable valenciano y si quieres ir a una misa en valenciano, ¡no la
encuentras en toda Valencia!».
«CAFÉ
PARA TODOS»
«UDPV
quería el mismo estatuto que el de vascos y catalanes»
«Ésa fue
una de las principales diferencias entre la UDPV y la UCD. Los demócratas
clandestinos queríamos la máxima autonomía posible, en el menor tiempo posible.
Ése era el lema. Igual que Cataluña, igual que el País Vasco. Fue lo que trató
de hacer Albiñana, pero el hombre iba con la cuatribarrada para pedir el voto
del pueblo, y los asustaba. La UCD, tras la experiencia de Andalucía, optó por
la ´vía lenta´ para el resto de estatutos. Los valencianos conseguimos
transferir las competencias más rápido, mediante una ley orgánica, votada el
mismo día que el estatuto. Fue un regalito del Estado».
LA AUTONOMÍA SOÑADA
«Al final
tenemos un poder autonómico satisfactorio»
«Yo creo
que ésta sí es la autonomía por la que luché. A trancas y barrancas, tras
muchos errores, batallas inútiles, enfrentamiento innecesarios... Al final, la
sensatez, el tiempo y la experiencia nos han llevado a un poder autonómico
satisfactorio».
[...]
SEDAVÍ Y LO RAT PENAT
«Mi abuela decía toda la vida ´aixeta´ y si lo decía yo,
parecía catalanista. Qué absurdo, ¿no?»
«Yo he
estudiado en Lo Rat Penat y soy hijo de Sedaví. Cuando me decían que, por
ejemplo, en Valencia, grifo se decía grifo, yo no lo podía comprender porque mi
abuela, de toda la vida, había dicho ´aixeta´. Pero si yo decía ´aixeta´
parecía catalanista. Qué absurdo, ¿no?»
LA LENGUA
«Acabaremos hablando todos castellano si esto se radicaliza
y se amenaza en las escuelas»
«No se debe
llamar catalán al valenciano, pero tampoco se debe quitar o poner letras o
acentos para alejar más nuestra lengua del catalán. Al final hay tres lenguas
—catalan, balear y valenciano— que tienen raíces comunes. Yo cuidaría de no
incurrir en ningún catalanismo, pero tampoco iría con lupa. No decir ´avi´ y
utilizar ´iaio´. Porque, que alguien me diga en qué dos lenguas del mundo
´taula´, ´mare´, ´pare´, ´verge´ y ´finestra´ se dicen exactamente igual. Es exacto.
Ni acentos ni nada. Y eso es lo primero que dicen los niños cuando aprenden a
hablar. Lo que es común a todos. Ahora va bien, todo está más moderado. Pero si
esto se radicalizara, —si se amenaza en las escuelas, si todo se tacha de
catalanismo, si todos miran con lupa las diferencias pero no las semejanzas....
—todos hablaremos castellano. Y somos valencianos y valencianistas. No somos
catalanes, pero no acentuemos las diferencias irracionales de manera que a las
palabras ´pare´, ´mare´, ´verge´, ´taula´ y ´finestra´ tengamos que ponerles un
acento o una ´j´ para diferenciarlas del catalán».
PAÍS VALENCIÀ
«Cambiar el nombre de las calles es de carcas, porque si
se llaman Reino de Valencia no pasa nada»
«Para mí,
cambiar el nombre de calles o avenidas que se llaman «del País Valencià» me
parece de carcas auténticos, porque se puede utilizar esa denominación. Es
legítima y está incluida en el preámbulo del Estatuto. Pero si las avenidas se
llaman Reino de Valencia no pasa nada. Por eso, al que dice que no se utilice
la denominación País Valencià porque no es el nombre de esta comunidad, yo le
diría que no es el nombre, pero está en el preámbulo del Estatuto, y se puede
utilizar».
Quan portem pràcticament un mes des que hem començat este any 2012, un any que va a ser molt dur per a tot el món i especialment per als valencians que anem a patir els efectes dels temps de balafiament passats, alguna cosa pareix que es moga al si de tot el valencianisme.